Siempre recorre un kilómetro más y llegará el triunfo

 

El camino hacia el éxito no es recto ni está exento de obstáculos. Pero sólo estaremos derrotados en el momento en que nos rendimos: si entendemos esto, de inmediato comprenderemos que triunfar depende única y exclusivamente de nuestra entereza, del esfuerzo que pongamos en el proyecto que estamos emprendiendo.

 

El mundo está lleno de personas que fracasaron miles de veces. Y la única razón por la que esos fracasos no supusieron una pérdida es porque no se rindieron. Nunca sabremos si la piedra preciosa que estamos buscando se encuentra a dos metros o a dos kilómetros si no seguimos escarbando, si nos damos por vencidos.

 

Abraham Lincoln, uno de los presidentes más destacados e importantes que ha tenido los Estados Unidos, recordado por abolir la esclavitud y llevar a la Unión a la victoria durante la Guerra de Secesión, fue derrotado en varias oportunidades en su intento por ser elegido para el Senado y para la Vicepresidencia de este país. Si Lincoln no lo hubiera intentado de nuevo, no sería una de las figuras históricas más importantes del continente.

 

Joanne Rowling, mejor conocida por su seudónimo J. K. Rowling, la autora de la mundialmente conocida saga de Harry Potter, a los 30 años estaba pasando por un dramático proceso de divorcio, su carrera como periodista era un desastre, vivía junto a su hija pequeña de las ayudas del gobierno británico e, incluso, pasó por una gran depresión que la hizo estar al borde del suicidio. Además, los libros sobre el famoso mago fueron rechazados por varias editoriales. Hoy en día, la fortuna de Rowling se estima que esté sobre los mil millones de dólares. Si ella hubiera cedido antes las adversidades, no conoceríamos una saga que ya es clásica dentro de la literatura moderna.

 

A los 30 años, Steve Jobs fue apartado de Apple, compañía que había creado e impulsado, por luchas internas por poder en el consejo de administración de la empresa. Jobs estuvo profundamente deprimido por varios meses, hasta que decidió hacer todo lo que fuese necesario por recuperar el control de su empresa. Si se hubiera quedado en su cama lamentando su mala fortuna, no pudiéramos haber sido testigos de la revolución que hizo dentro del campo de la informática.

 

Si ellos, o tantos otros emprendedores y visionarios no lo hubieran seguido intentado, hoy el mundo sería un lugar muy distinto… Siempre recorre un kilómetro más, pues no sabes si es el último esfuerzo para lograr el triunfo.

 

 

 

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