Blog de Felipe González Gervaso

Siempre recorre un kilómetro más y llegara el triunfo

La vida nos ha acostumbrado a hacer lo debido y nada más que eso. En el colegio, a aspirar solo la nota máxima; en la familia, a conformarnos solo con celebrar en fechas especiales y vacacionar en la época especifica; en las relaciones, a desear tan solo lo que se supone que debemos dar y recibir del otro; en el trabajo, a ir de 8am a 5pm y volver a casa a esperar el día siguiente.

Como estas situaciones, en muchas otras siempre creemos que hay un límite máximo sobre lo que podemos obtener y nos conformamos con eso cuando vemos nuestra meta alcanzada. Pero todo es una ilusión y aunque nadie nos haga darnos cuenta de su existencia, en nuestro interior sabremos que hay algo más que falta, algo mejor que podíamos hacer u obtener.

 

El kilómetro más: un imán que nos atrae.

En lo profesional, también estamos llamados a superar los límites de la excelencia personal, pero cuando no los sobrepasamos, hay algo interior que nos impulsa a dar mucho más. Si no poseemos el enfoque de múltiples objetivos dentro de un mismo camino, solemos dispersarnos y tomar decisiones que nos convierten en los que hacen de todo sin mucho resultado.

 

Cuando estamos centrados en el desarrollo de proyectos objetivos, no importa si son 3 o 4 diferentes, nuestras acciones estarán destinadas a cumplirlos porque irán acompañadas de estructuras estratégicas con las que no perderemos el camino. Ese kilómetro más no solo es distancia o esfuerzo, es actuar de manera inteligente sin mirar hacia los lados o hacia atrás.

 

Es de notar que al elaborar un plan estratégico, nuestros objetivos no son estáticos sino más bien dinámicos; es decir, cambiantes y con etapas en sí mismos que mientras avanzamos, son objeto de variaciones. Aquí es donde radica el kilómetro extra que debemos recorrer: la superación de nuestra meta y la competencia con nosotros mismos.

El triunfo es alcanzado todos los días

Es incorrecto pensar que el éxito se alcanza cuando se logra una meta. No es así. El triunfo son los pequeños logros que cada día te llevan cada vez más lejos. Metros recorridos y también descansos para recuperarse y seguir el camino con más fuerza.

 

Es por eso que debes animarte a llegar mucho más lejos del horizonte que crees visualizar. Camina, corre, descansa y refréscate, pero nunca lo hagas solo. Procura que a tu lado estén aquellos que te apoyen al caer y te aplaudan al levantarte.

 

 

 

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