Blog de Felipe González Gervaso

Cuando una persona no está relacionada con el mundo de los negocios y el emprendimiento puede tener muchas ideas erradas en cuanto a cómo se desarrollan las cosas en este mundo y en lo que es realmente importante. Este error también lo suelen cometer los emprendedores principiantes o inexpertos que recién empiezan su viaje en este maravilloso mundo.

Uno de los conceptos que parece ser de conocimiento popular y que está totalmente errado es pensar que una idea lo es todo.

Muchos piensan que un día pueden tener una idea maravillosa que los hará millonarios de la noche a la mañana, y aunque es cierto que una idea es importante, y aun más que existen casos donde una idea ha hecho a una persona instantáneamente exitosa, estos casos son la excepción, no la regla.

 

 

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Si nos tomamos los negocios y el emprendimiento en serio debemos adoptar las reglas por las que se rige ese mundo y no aspirar a golpes de suerte y excepciones de una en un millón. Si bien es cierto que debemos tratar de tener ideas originales y apostar a nuestro producto personal, no importa que tan buena sea nuestra idea, no será suficiente para garantizar nuestro éxito. Las ideas deben ser acompañadas de algo más.

 

 

¿Qué hace falta además de las ideas?

 

 

No hay mejor manera de explicarlo que con un ejemplo. Imaginemos una película exitosa, por ejemplo “Volver al futuro”, la premisa de esa película es que un adolescente debe viajar en el tiempo en un DeLorean para salvar a su mejor amigo (el profesor). Si la película no existiera, y esa idea te fuera dada, ¿Serias capaz de desarrollar una película tan exitosa? Probablemente no, sin importar que tan buena sea la idea, si no tienes la capacidad de desarrollarla y si no inviertes el tiempo necesario para lograrlo, solo se quedará en eso, una idea.

Por ello es necesario que desde el inicio nos preparemos y mentalicemos en que debemos invertir todo nuestro tiempo y esfuerzo en desarrollar dicha idea, en implementarla, ponerla en práctica, traer aquello que está en nuestra mente al mundo real. Y no solo quedarnos allí, sino que en el camino la podemos optimizar, descubriremos mejores caminos para lograr los mismos objetivos y creceremos incluso como persona.

Y aunque el trabajo duro quizás es el elemento más importante, trabajar por trabajar tampoco es suficiente, debemos trabajar inteligentemente, dedicarle mayor tiempo a las áreas que necesitan mayor atención, pensar por adelantado en escenarios futuros y en general siempre tener vigilado nuestro proceso de implementación de la idea.

Y aunque es cierto que todo producto parte de una idea, y que estas son importantes, como dijimos al principio, una idea no es suficiente, así que vamos a trabajar.

Felipe González Gervaso trata de brindar siempre los mejores consejos para los jóvenes emprendedores y tiene muchos tips para enseñarte a desarrollar tu idea o proyecto de la mejor manera, para que tus pensamientos no se queden en ideas y se conviertan en realidad.

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