SI LO PIENSAS Y NO LO DICES O HACES, ES COMO SI NUNCA LO HUBIESES PENSADO. Muchas veces pensamos en algo, pero no nos atrevemos a decirlo, quizá por pena o puede ser por miedo, y más adelante nos arrepentimos de no haberlo expresado.

Uno de los errores más grandes de un emprendedor, es cohibirse a expresar sus ideas, ya que existe la posibilidad de que esta idea sea la clave para alcanzar el éxito. Una simple idea, puede generar el impulso tanto individual como colectivo de un negocio o una empresa.

Quizá, una de las razones de reservar sus ideas, sea el hecho de pensar que estas no serán escuchadas, o en su defecto, no serán tomadas en cuenta. Lo importante es que las des a conocer. Es mejor, sentirse satisfecho de haberla expresado a quedarse con la intriga de que hubiese sucedido si lo hubiese hecho.

 

Cabe resaltar, que no siempre nuestras ideas serán tomadas en cuenta, pero el éxito de una empresa se basa en el trabajo en equipo, y si tú tienes la oportunidad de colaborar con ello, hazlo, sin dudarlo ni un segundo,  sin temer a nada, sin sentir pena, más penoso seria que no te expreses aun teniendo la oportunidad de hacerlo.

 

De igual manera, si piensas en algo que te gustaría hacer para emprender pero no lo haces, es como si nunca lo hubieses pensado. ¿Por qué? Porque, los pensamientos son solo eso, ideas que están allí en tu mente, que obligatoriamente necesitan de tus acciones para hacerlas realidad, de lo contrario, seguirán siendo ideas, las cuales nunca sabrás si eran buenas o no, si no te atreves a plasmarlas en hechos.

 

Nunca subestimes una idea, sin siquiera haberlo intentado, no puedes saber si una idea es buena o no, si no te das la oportunidad de concretar esta, mediante acciones. Es mejor intentarlo, a preguntarse toda la vida, que hubiese sucedido si lo hubiese hecho.

 

Todo lo que nos rodea surgió en algún momento de una ida, que mejor motivación que esa. Si esos emprendedores hubiesen tenido miedo de expresarse, no estaríamos disfrutando ahora mismo de todo lo que nos brinda comodidad y nos aporta calidad de vida.

Felipe gonzalez Imagen - El autoesfuero y la motivación

Si quieres ser un buen emprendedor, lo primero que debes dejar a un lado, es el miedo. Debes confiar en ti mismo, te darás cuenta que desde el momento en que tú des el primer paso y aprendas a confiar en ti, todo el mundo comenzará a hacerlo.

 

Para ser buen emprendedor debes proyectar seguridad en ti mismo, demostrar con hechos que eres capaz, que eres productivo, de que eres útil para la sociedad, debes transmitir que tú eres herramienta fundamental para implementar un proyecto, un negocio o una empresa.

 

Ten en cuenta, que primero debes creerlo tú, para que los demás comiencen a hacerlo. Proyectando seguridad, harás que los demás sientan lo mismo.

 

Por último, recuerda siempre “Si lo piensas y no lo dices o haces, es como si nunca lo hubieses pensado”

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